Científicamente se ha comprobado que el cigarrillo es una de las sustancias más perjudiciales para la salud, pues contiene más de 4.000 sustancias de las cuales se ha comprobado que 60 son carcinógenas, por ende el cigarrillo es responsable en un 90 porciento del cáncer de pulmón. Las personas que inician su consumo a temprana edad, como lo son los adolecentes tienen más riego de obtener esta enfermedad y muchas otras ocasionadas por el tabaco, es por eso que quiero basarme en ellos, para saber cuáles son los motivos por los cuales lo hacen.
La adolescencia es una etapa de cambios trascendentales, pues el niño está pasando de ser niño a ser un adulto y tiene que tomar decisiones definitivas para su futuro, por dicha razón tiene confusiones y se siente inseguro de lo que está haciendo, en ocasiones es influenciado por sus amigos, familiares y demás personas de la sociedad, y es por esto que a veces toman decisiones que no son correctas. Perciben mitos como que, el cigarrillo ayuda a bajar de peso o que funciona como antidepresivo y ayudan a reducir el estrés, cosas como estas son las que diariamente están escuchando y que por tanto creen que son ciertas, pero lo que en verdad no saben es que al probar el cigarrillo pueden caer lentamente en una adicción, pues el cigarrillo contiene una sustancia llamada nicotina la cual es la responsable de causar una dependencia, esta es mucho mas adictiva que la cocaína o la morfina, por eso es que es tan difícil dejar de fumar después de haber iniciado su consumo.
Algunas de las cosas que aumentan el consumo del cigarrillo, es la accesibilidad tan fácil que tiene, pues puede ser ofrecido por amigos y familiares o se pueden conseguir en tiendas, pues la edad no es inconveniente para esto porque aunque esté prohibido, las personas no son consientes de esto y prefieren ganar una suma de dinero a costa de otros que por ignorancia o por adicción están acabando poco a poco con sus vidas.
Aunque las personas tengan conocimiento de los efectos nocivos del cigarrillo y de las consecuencias que traen, aun así lo siguen consumiendo ya que es difícil implantar la información que se tiene con su forma de ser; por dicha razón no es suficiente tener un conocimiento previo para prevenir el consumo de este, Hace falta promover metodologías que establezcan coherencia entre el conocimiento y la práctica.
Para finalizar, cabe aclarar que la decisión está en nosotros mismos, si se quiere se puede, pero primero hay que convencernos de que si se puede y que no cambiar hay que cambiar por lo que los demás puedan pensar sino por el bien de nosotros, ya que la que está en riesgo es nuestra vida.
Ortiz, Y . Rodríguez, J. (2009) prevalencia y características del consumo de tabaco en adolescentes del colegio universitario santiago de cali. Revista Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia
Pinzón, L. Tobón, O. prevalencia del consumo de cigarrillo y características de los estudiantes fumadores. Facultad de Ciencias para la Salud de la Universidad de Caldas



